martes, 27 de noviembre de 2007

Cúpula Observatorio "Ing. Jorge Obeid"








Las imágenes muestran el traslado; instalación e inauguración de la Cúpula del Observatorio CODE "Ing. Jorge Obeid"

La segunda cúpula y más conocida como la cúpula nueva, funciona desde el año 2000. En ella se aloja un moderno telescopio electrónico marca Meade LX 200 de 8 pulgadas dotado de cámara CCD. Esta cúpula fue bautizada con el nombre "Ingeniero Jorge Obeid" como reconocimiento al funcionario político que siendo Intendente de la Ciudad de Santa Fe en el año 1993 le entregó al CODE el edificio para el Observatorio y en 1999 ya siendo Gobernador de la Provincia, le entregó al CODE un subsidio para la adquisición del moderno telescopio y la construcción de la nueva cúpula con movimientos electrónicos.

Cúpula Observatorio "Ing. Jorge Obeid"

Las imágenes muestran los momentos del traslado; instalación e inauguración de la Cúpula Observatorio del CODE "Ing. Jorge Obeid".


La segunda cúpula y más conocida como la cúpula nueva, funciona desde el año 2000. En ella se aloja un moderno telescopio electrónico marca Meade LX 200 de 8 pulgadas dotado de cámara CCD. Esta cúpula fue bautizada con el nombre "Ingeniero Jorge Obeid" como reconocimiento al funcionario político que siendo Intendente de la Ciudad de Santa Fe en el año 1993 le entregó al CODE el edificio para el Observatorio y en 1999 ya siendo Gobernador de la Provincia, le entregó al CODE un subsidio para la adquisición del moderno telescopio y la construcción de la nueva cúpula con movimientos electrónicos.


Cúpula Observatorio "Ing. Jorge Obeid"

Las imágenes muestran los momentos del traslado; instalación e inauguración de la Cúpula Observatorio "Ing. Jorge Obeid"


La segunda cúpula y más conocida como la cúpula nueva, funciona desde el año 2000. En ella se aloja un moderno telescopio electrónico marca Meade LX 200 de 8 pulgadas dotado de cámara CCD. Esta cúpula fue bautizada con el nombre "Ingeniero Jorge Obeid" como reconocimiento al funcionario político que siendo Intendente de la Ciudad de Santa Fe en el año 1993 le entregó al CODE el edificio para el Observatorio y en 1999 ya siendo Gobernador de la Provincia, le entregó al CODE un subsidio para la adquisición del moderno telescopio y la construcción de la nueva cúpula con movimientos electrónicos.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

"VIII° Convención de la LIADA y Segundo Congreso de Astronomía del CODE"-1999


Los participantes de la VIIIº Convención de la LIADA frente a las instalaciones del Camping UPCN en Colastiné Norte

"VIII° Convención de la LIADA y Segundo Congreso de Astronomía del CODE"-1999

Los participantes de la VIIIº Convención de la LIADA frente a las instalaciones del Camping UPCN en Colastiné Norte

"IV° Convención de la LIADA y Primer Congreso de Astronomía del CODE"-1991


Los participantes de la IVº Convención de la LIADA posando frente al Museo de Ciencias Naturales "Florentino Ameghino"

Ordenadores (PCs) del Observatorio CODE


Instrumentos astronómicos del CODE




Atractiva exposición de maquetas espaciales en el CODE

Las mayoría de las maquetas a la vista del público en vitrinas en la "ExpoEspacio" del CODE, forman parte de una colección particular perteneciente al Sr. Jorge Coghlan quién las armó, pintó y decoró empezando el hobby en el año 1970.


Fueron cedidas en préstamo al CODE para su exhibición.


También hay una maqueta del Apolo-Saturno y del Edificio de Ensamblaje Vertical traídas por el Sr. Angel Meynet de su memorable visita al JFK Space Center con motivo del lanzamiento del Apolo 11 a la Luna el 16 de Julio de 1969.


Hay una maqueta del año 1958 del satélite "Vanguard" que perteneció al Prof. Victorio Capolongo de Rosario y fue donada al CODE por su señora esposa en el año 1979.


Entre las maquetas hay un globo lunar; una réplica del asteroide "Eros"; algunos fragmentos de meteoritos y de la célebre nave "Enterprise"de la serie original "Viaje a las estrellas", a continuación se muestran algunas en esta galería.


Vitrina dedicada a los transbordadores y a las estaciones espaciales (Mir y EEI).Las maquetas del Challenger y del Columbia con las fotos de sus tripulaciones son un homenaje y recuerdo de su trágicos finales.



Vitrina con vidrio curvo dedicada especialmente a los vuelos a la Luna. Hay maquetas de las cápsulas Mercury; Gemini y Apolo; base de lanzamiento de un Mercury-Redstone; Edward White "flotando en el espacio"; del Apolo-Saturno; de los Módulos lunares; de la estación espacial Skylab; del cohete Arianne V; una serie de fragmentos de meteoritos donados al CODE por los Sres. Oscar A. Turone y Miguel Angel Villalba y el Globo Lunar enviado en 1969 al Sr. Angel Meynet por el Dr. Werner von Braun.

Acercamiento de los fragmentos de meteoritos.

Hay también una maqueta del asteroide "Eros" donada

al CODE por los Sres. Daniel Scarpa y Antonio Más del

Observatorio Cappa Crucis de Montevideo.




Maqueta de la estación espacial rusa "Mir"



Maqueta de la Estación Espacial Internacional (EEI-ISS)



El "Sirio R-III", cohete diseñado y construído por el Prof. Dr. Raúl Podestá

es el último ejemplar agregado a la colección y se exhibe sobre una de

las vitrinas. El "Sirio R-III"

El "Enterprise" de Viaje a las Estrellas


Muchas maquetas: aviones, barcos, cohetes, naves espaciales, etc.

todas son un gran atractivo para los visitantes y sumamente

didácticas ya que ayudan en las explicaciones.
(Cliquear para agrandar la imágen)












Vistas del edificio del Observatorio CODE


martes, 13 de noviembre de 2007

El cometa Halley...entre nosotros...

Por Angel Meynet y Jorge Coghlan
Miembros Directivos del CODE
Abril de 1986

Las vivencias en el CODE con el paso del legendario astro entre los años 1985-86

Pasó el legendario cometa de Halley, brindando al Mundo una pálida imagen, en comparación a otras visitas históricas. El escaso brillo del famoso astro caudal no sorprendió, indudablemente, a los astrónomos. Ello estaba previsto mucho tiempo antes de que el cometa fuera identificado por primera vez en esta visita usando al gran telescopio de Monte Palomar.

Pese a haberse desplegado una amplia información al respecto desde los centros astronómicos de todo el mundo, la gente no parecía aceptar la escasa visibilidad del cometa de más renombre de la historia, y se prestó a visualizarlo de cualquier modo. Es verdad que en la actualidad no es difícil conseguir binoculares; prismáticos o pequeños catalejos, incluso telescopios, pues la ciencia astronómica está enormemente más difundida y al alcance de la mayoría de las personas, en comparación a 1910, cuando el Halley se presentó maravilloso al mundo.

No obstante, probablemente millones de personas no lograron ver al cometa, ni siquiera en los días de mayor brillo del astro. Nosotros, aquí, en nuestra ciudad de Santa Fe, Argentina, pese a la información y a las constantes invitaciones a las reuniones de observaciones semanales, reuniones que se intensificaron desde fines de Febrero hasta mediados de Abril de 1986, sabemos por expresión de decenas de ciudadanos, que muchísimos no lograron contemplar al Halley. Muchos esperaban verlo tan brillante como el planeta Venus, o por lo menos, como el astro más rutilante del firmamento en esos días.

En la Sede Social del CODE, Centro Observadores del Espacio, sin embargo, se organizaron grupos especializados en la observación y guía para los visitantes, y de cualquier manera, varios miles de personas localizaron sin dificultad al astro. Pero la parte más importante para el CODE estuvo en el trabajo conciente de un gran número de aficionados de primera línea, que siguió paso a paso la marcha del cometa por las constelaciones. El tiempo meteorológico no fue un aliado total, y en este aspecto habremos de lamentar algunos nublados continuados que no permitieron localizar al cometa, obviamente.

Pero cuando el cielo se presentó despejado, el pálido objeto fue fotografiado en todo lo posible. En la primera semana de Noviembre, exactamente al amanecer del Lunes 4 de Noviembre de l985, cuatro miembros del CODE localizaron al cometa en el cielo boreal, utilizando para ello el telescopio reflector de 23,5 cm, cuyo espejo había sido aluminizado al vacío días antes.

La presencia de la Luna y los constantes nublados no permitieron la realización de fotografías en los días de la primera aproximación del cometa a la Tierra, hecho que tuvo efecto hacia finales de Noviembre. Penosamente, en la noche del Sábado 14 de Diciembre, se pudo imprimir un débil rasgo del astro, con cámara fija. Una semana más tarde, el 21 de Diciembre, se tomó una foto con cámara sobre el montaje ecuatorial, con una exposición de 4 minutos (movimiento de relojería). Siguieron varias noches de elevada humedad; la bruma, las lluvias de los días de la cuarta semana de Diciembre, fueron para el desaliento, el Halley se internaba más y más en la intensa luminosidad del cielo del anochecer, impidiendo toda localización del visitante. En este aspecto, estimamos que los habitantes del hemisferio boreal de la Tierra tenían mejores posibilidades para localizar al cometa, el que se hacía visible en el suroeste apenas el Sol se ocultaba.

Naturalmente, al avanzar Enero, bajo muy difíciles condiciones, fue localizado el astro en la deslumbradora luz del Sol solsticial; la ejecución de fotografías fue estéril. Había que esperar el pasaje por el perihelio....¿estaría de nuestra parte el buen tiempo?...¿tendríamos finalmente la oportunidad de obtener cuanto menos sea unas pocas fotografías del astro caudal, para nuestro archivo, y brindarla a nuestros colegas menos privilegiados en la contemplación del Halley en esta visita...?

Mientras tanto, los instrumentos preparados para tratar de fotografiar al cometa estaban en orden. Algunos montados sobre sistemas ecuatoriales con movimientos de relojería, otros en firmes trípodes fácilmente transportables. Y llegó el día de la gran oportunidad, fue el amanecer brillante del Domingo 23 de Febrero de 1986. Buscando en el cuadrante oriental con ahínco, vimos aparecer al cometa ostentando una cola apenas visible, con una longitud angular de aproximadamente medio grado

La primera fotografía muestra tímidamente al astro vaporoso, de difícil obtención dado lo avanzado de la hora, con el cometa antecediendo al Sol del verano austral, la fotografía lo muestra ya como un cuerpo celeste caudal. Un poste de luz sirve de guía...haciendo notable la presencia cometaria. Esta primera fotografía se realizó con cámara fija sobre trípode. El trabajo (fuera de unos pocos intentos incursionados en el color), se llevó a cabo usando película TRI-X (film de 400 ASA) en 35mm y también en placas de 6x9 cm.

Se usaron diversas cámaras de 35mm., además de una para película de placa de 6x9 cm. Y una astrocámara dotada de una gran lente marca Voitglander de 80 mm. de diámetro y 36 cm. De distancia focal (f/4,5). Las fotografías se obtuvieron con cámaras dispuestas sobre trípodes (fijas), mientras que la astrocámara trabajó sobre un ecuatorial a horquilla con movimientos sincronizados por motor eléctrico y sistema de engranajes, corrección mecánica y anteojo acromático de 65 cm. de foco y fuerte aumento.
Aparte de las fotografías al Halley, se aprovecharon las mejores noches y el alejamiento de las luces ciudadanas para efectuar algunas tomas de las regiones más conspicuas de la Vía Láctea.

Conclusión


La presencia del cometa de Halley constituyó una verdadera experiencia para aquellas personas que nunca habían contemplado a uno de estos cuerpos celestes. Para los miembros del CODE, aparte de la pálida, aunque hermosa visión del cometa más célebre, la gran experiencia consistió en la formidable cantidad de personas, varios miles en dos meses, que pasaron por la terraza del local que entonces ocupaba el CODE como Sede Social, Exposición y Biblioteca, donde se exhibían las fotografías del cometa; además de ello, dejamos especial constancia sobre el número superior al millar de cartas recibidas de todo el país y varios centenares desde el exterior, solicitando un folleto explicativo relacionado con el Halley; gracias a ello un gran número de entusiastas y aficionados se asociaron al CODE en esos días.

¡Hasta el 2061 Cometa Halley...!

Cúpula Observatorio "Prof. Victorio Capolongo"


Por Jorge Coghlan

Una de las dos cúpulas del Observatorio Astronómico del CODE, lleva el nombre de "Prof. Victorio Capolongo" debido a que en su interior aloja al extraordinario telescopio refractor inglés Cooke & Sons de 1912 con sistema de relojería a cuerda y pesas, el que le perteneciera en vida y luego fuera donado por su viuda al CODE en 1978. El Prof. Capolongo fue nombrado en 1974 Miembro Honorario del CODE.


Profesor Victorio Capolongo
In Memorian



*Fundador en 1941 en Rosario, Argentina, de la Asociación Cultural, Filosófica y Astronómica COSMOS dedicada a la enseñanza y divulgación de la astronomía. *Miembro Fundador y ex-Secretario de la LLADA - Liga Latinoamericana de Astronomía (hoy LIADA) *Fundador del Planetario y Observatorio Astronómico Municipal de Rosario *Miembro Honorario del CODE - Centro Observadores del Espacio de Santa Fe



Victorio Capolongo fue una de las relevantes personalidades de la ciudad de Rosario.Desde que se radicó en ella procedente de Mendoza impulsó con gran pasión la Astronomía a nivel popular, y desde su conocida Asociación Astronómica Filosófica y Cultural Cosmos, fundada el 15 de Marzo de 1941, fue el referente de esta ciencia en Rosario.
Descubridor del cometa 1941Q en Enero de 1941, independientemente del Observatorio Nacional de Córdoba.



Miembro fundador de la Liga Latinoamericana de Astronomía en Santiago de Chile, Octubre de 1958. Designado Secretario General de la Liga Latinoamericana de Astronomía por el período 1961 - 1963.



Presidió las delegaciones de Rosario a la primera Convención de la Liga en Chile, 1958 y en Lima (Perú), en 1961.Con fines de estudio visitó los principales Planetarios y Observatorios Astronómicos de Sudamérica.



Ampliamente conocido en la ciudad, especialmente a través de innumerables conferencias sobre variados temas astronómicos.



En 1958, a pedido del Intendente de la ciudad de Rosario, Luis C. Carballo, encara el proyecto de construcción de un planetario y observatorio astronómico municipal, lográndose en 1961 la adquisición de un telescopio carl Zeiss coudé y el equipo planetario completo, al tiempo que se comienza con la obra que albergaría el complejo.



En Junio de 1969 se inaugura parcialmente la obra con la terminación del Observatorio Astronómico y el Profesor Capolongo es designado Director del mismo.



La construcción del planetario comenzó años después, pero fue enorme mérito del Prof. Capolongo el haber logrado que el equipo planetario permaneciese en la ciudad de Rosario.
El primero de Julio de 1978 Victorio Capolongo fallece imprevistamente, pero la pasión puesta por él en esta obra contagió a un grupo de seguidores que a pesar de las dificultades que surgieron logran concluir la obra para que el 19 de Junio de 1984 quedara definitivamente inaugurado el Planetario de la ciudad de Rosario.



Los hombres trascienden en función de sus obras, pero aquellos como el Profesor Capolongo, que dedicó su vida a esta obra, dejan inolvidables marcas en la historia.



Agradecimiento: A los profesores Juan A. Gutiérrez y Carlos F. Sosa del Planetario y Observatorio Astronómico Municipal de Rosario por esta semblanza sobre la vida y obra del Prof. Victorio Capolongo

"Yo estuve allí cuando partió el Apolo 11..."

Por Angel Meynet, Fundador y Presidente del CODE






Angel Meynet en Julio de 1969 posa en el lugar de


estacionamiento reservado para el Dr. Werner Von Braun


en el Centro Espacial "John F. Kennedy"

Introducción

Si algunos de los lectores de este relato fué testigo de la épica hazaña del 20 de Julio de 1969, al igual que yo, estará recordando y viviendo aquellos momentos inolvidables e imborrables en nuestra memoria. Para quiénes no han tenido esa oportunidad, va especialmente este relato, invitándolos a acompañarme al mismo escenario de los acontecimientos.

Hace cerca de 5 décadas Cabo Cañaveral era un triángulo de unas 7000 desoladas hectáreas vírgenes, dueño de una magnífica y exuberante vegetación. En una maraña fantástica compuesta de palmeras, palmitos, helechos, mirtos, tomillos y casuarinas, se agitaba una fauna donde pululaban los caimanes y ofidios, además de una infinita variedad de aves e insectos. El Cabo está ubicado en la mitad de las costa atlántica de la Florida, y dista unos 350 kms. al norte de Miami.
Enclavado en el Distrito Brevard, sin acceso pavimentado en los años de la década de los 50, para llegar al lugar había que viajar por una antigua, angosta y casi pantanosa ruta, convertida hoy en una hermosa autopista de varios carriles. Los pantanos, las ciénagas y la escasez de agua potable, eran otras de las características de la región.

En épocas de grandes lluvias algunos cazadores de superficie se aventuraban hasta el Cabo, buscando la variada caza y pesca. Viejos almacenes alumbrados con pálidas lámparas alimentadas a combustible, expedían algunas bebidas y camarones del Cabo. Ninguno de los pobladores habría de imaginar ni remotamente, que pocos años más tarde todo aquello se convirtiría en un Puerto Espacial...

Un día de 1950, una Comisión altamente especializada llegó al lugar. Integrada por militares y civiles, probó el agua de la región, se internó en la espesura por tramos impenetrables, y visitó la antigua Base Aérea Patrick, abandonada y descascarada, donde un par de aviones estaban amarrados a caídos postes, invadidos por la maleza. Vegetación, alimañas y tortugas gigantes, eran los únicos testigos de todo aquello.

La misión científica consideraba convertir el agreste Cabo, en el campo de lanzamiento de proyectiles más grande del mundo. En síntesis, Cabo Cañaveral se convirtió de pronto en un inmenso laboratorio con un campo de tiro de 8000 kms cuadrados de longitud. Un desfile constante de extraños aparatos, jamás vistos antes por la gente del lugar, comenzó entonces. Científicos y obreros de diversas especialidades, llegaban diariamente a Cañaveral.
La entonces adormilada comunidad de Cocoa Beach, surgió rápidamente a la luz. La gran aventura del espacio asomaba en el horizonte. Cuando en 1965 estuve en Cabo Cañaveral por primera vez para reportar el lanzamiento y vuelo de la "Gemini 6", quedé deslumbrado por aquel lugar y el mundo de la ciencia espacial, y me formulé entonces la fiel promesa de regresar cuando el Hombre se lanzara en pos de la Luna.

Apolo 11: Primer vuelo tripulado a la Luna

La noche del 8 e Julio de 1969 salí del aeropuerto internacional de Ezeiza en Buenos Aires. Por la mañana del dÍa 9 llegaba a Miami. Ocho meses antes había solicitado permiso en la NASA para reportar la misión, acompañado por 3 miembros más del CODE. Por la tarde alquilamos un flamante Ford Galaxie 69 y el día 10 muy temprano emprendimos el inolvidable viaje.
Los miembros del CODE Olimpio Chiarelli, Cornelio Ros, y Angel Meynet posan con el Ford Galaxie 69 alquilado para la visita del JFK Center.

Hermosa mañana soleada através de una ancha autopista. Pasamos por las localidades de Hollywood; Fort Lauderlade; Pompano Beach; Boca Ratón; Delray Beach; Palm Beach; Jupiter; Fort Pierce; Vero Beach, empalmando aquí con un camino que nos llevó a la antes mencionada ruta junto al Mar, la autopista A. 1 A. y de allí a Cocoa Beach. Esta última es cercana al Centro Espacial, llamado desde la muerte el Presidente Kennedy, "Centro Espacial John F. Kennedy".
En la Oficina de Protocolo de la NASA en el JFK, nos entregaron las credenciales correspondientes que aseguraban nuestra permanencia sin inconvenientes y el permiso sin restricciones para efectuar entrevistas; reportajes; tomar fotos; grabar; filmar; asistir a conferencias; etc. Al atardecer del día 10, cruzamos Río Banana através del puente, y nos dirigimos al corazón del Centro Espacial.

Allí, emergiendo del arenoso terreno, estaba el "templo" del Apolo. Es el "VAB" o Edificio de Ensamblaje Vertical (Very Assembly Building). En aquellos tiempos era el edificio más voluminoso del mundo. Sus dimensiones son 180 m. de altura por 217 m de largo, asentado sobre cimientos de concreto en base a columnas de 48 m. de profundidad. En su interior podían armarse 4 gigantescos cohetes Saturno 5 con sus respectivas naves Apolo.
El Saturno 5, de 3 etapas, con los 3 módulos de la nave espacial Apolo alcanzaban los 111 metros de altura. La nave lunar Apolo estaba compuesta del Módulo de Mando; Módulo de Servicio y Módulo Lunar. Todo este complejo de cohete y nave espacial era extraído del interior del VAB por medio de una "oruga" mecánica, cuyas dimensiones equivalen (aún se usa para los Trasbordadores) a 1/3 de un campo de fútbol. Se mueve a razón de 1 km/hora, hasta la plataforma de lanzamiento ubicada a 5 kms. de distancia desde el VAB. La gigantesca máquina se desplaza sobre un camino especial de concreto de casi 3 metros de espesor.

El día 11 en la mañana estuve en el interior del VAB. Estaban ensamblando las etapas del Apolo 12. Los módulos, a escasos metros nuestros, no se parecían a ningún vehículo volador fabricado antes por el Hombre. Pude contemplar el fantástico interior del Módulo de Mando.
Esa misma tarde nos deslizamos por el camino desde el VAB hasta la plataforma de lanzamiento. Allí se erguía blanco y esbelto el Apolo 11 - Saturno 5 "al alcance de la mano". Lo filmamos en 16mm. y lo fotografiamos desde todos los ángulos.

La plataforma de lanzamiento es una mole de cemento sepultada a 10 m. bajo tierra, que emerge 15 sobre el suelo y aún se usa para los Trasbordadores. La "oruga" transportadora con el cohete y una torre de sostén, hacían un peso de 8000 toneladas, lo que justifica la fortaleza del camino y de la plataforma, pues esta debe soportar el embate del lanzamiento. Esa zona está rodeada de areniscas y el lanzamiento ocurre a algunas decenas de metros del Atlántico.

La mañana del día 14, fué de cielo cubierto con nubes que presagiaban lluvia. Ese día a las 11 asistí a la primera Conferencia del célebre Dr. Wherner von Braun. Más tarde me concedió una entrevista especial, durante la cual departimos sobre tareas inherentes a la misión lunar.

Hoy, a 38 años de aquella entrevista, cuando evoco ese momento, me parece estar de nuevo frente a tan grande científico espacial, toda una celebridad. Cuántas veces he leído sobre él, en especial cuando se lo asociaba a las tristemente recordadas bombas voladoras V1 y V2 de la Segunda Guerra Mundial. Pero allí estaba, y asistí a otras dos conferencias, esta vez junto a otros responsables de la misión y del Centro Espacial. Ello fué a mediamañana del día 15, el Dr. von Braun me pidió mi dirección particular, prometiéndome enviarme un recuerdo.

El día 15 de Julio era el último día del Apolo 11-Saturno 5 sobre la Tierra. Lo visitamos por última vez a la tarde, pues por la noche comenzaba la peligrosa tarea de colmar sus etapas con combustible. Por la noche miles de luces iluminaban al gran "pájaro blanco". como vulgarmente lo llamaban los técnicos.

Febrilmente cientos de técnicos y operarios se agitaban junto al cohete realizando constantes chequeos. Una tormenta a la media noche, nos llenó de desaliento, pues podía posponerse la prueba. Felizmente en el Cabo las tormentas, aunque suelen ser violentas, son efímeras en la mayoría de los casos. Cabe señalar que mis acompañantes vivían de sorpresa en sorpresa por cuanto se mostraba a cada paso. En realidad yo era un "veterano" entre ellos, debido a mi anterior visita de hacía 4 años.

Un hecho importantísimo y favorable ocurrió cuando en la Oficina Protocolar nos fueron entregadas las credenciales. Al oirnos hablar en momentos en que pasaba a nuestro lado, un científico de la NASA me preguntó en español...¿De donde eres...? De Argentina, le respondí. Al momento se presentó diciéndome que era cubano de orígen y que si necesitaba de él algo en que pudiera ser útil. Le dije que buscábamos un hotel, pues el más cercano disponible estaba a unos 100 kms. de distancia...Entonces, como si desde siempre fuéramos amigos, nos ofreció su casa. Carlos Díaz era su nombre. La buena suerte quiso que Carlos se convirtiera en el eslabón através del cual llegué a conocer tantos pormenores de la misión.

El lanzamiento

Cuando Carlos se despidió de nosotros el día 14, ya que hasta después del lanzamiento estaría en el Centro de Control del Lanzamiento que se halla contiguo al VAB, nos entregó una carta de presentación para estar, entre otras cosas, junto a la misma puerta donde a las 06:00 de la mañana del día 16, saldrían los astronautas camino al vehículo lanzador. Allí nos apostamos junto a un reducido grupo de personas de la NASA. A las 06:15 pasaron frente a nosotros a escasos 2 metros y ataviados con sus trajes espaciales, Neil Armstrong; Michael Collins y Edwin Aldrin.
Neil Armstrong, Michael Collins, y Edwin Aldrin son fotografiados por Angel Meynet cuando pasan a pocos metros rumbo al vehículo que los llevará hacia la torre de lanzamiento. Son las 06:15 AM del 16 de julio de 1969

Los astronautas nos saludaron con las manos en alto antes de subir al móvil que los trasladaría a 5 kms. de allí, dónde el Apolo 11 montado sobre el cohete Saturno 5 los esperaban. El cielo estaba tachonado de estrellas. La "W" de Casiopea estaba allí, invisible desde nuestras latitudes argentinas, la estrella Polar y las circunspolares del norte, eran objetos "nuevos" para nosotros... Amanecía en Cabo Kennedy. La mañana se presentaba calurosa. Por las arenosas playas se advertía una movilidad constante. Fuera del Centro Espacial, entre este y Cocoa Beach, había unos 15 kms. de casas rodantes; carpas y observadores apostados algunos de ellos varios días antes. Una tarde en Cocoa, un canadiense me preguntó como hacía para entrar al campo de tiro y poder estar tan cerca del punto de lanzamiento. Quizás el buen hombre no sabía que mis trámites habían empezado un año antes...y desde Argentina.

Ubicados en tribunas emplazadas para tal fin, gente de todo el Mundo se hallaba allí. El lanzamiento se podía observar desde 5 kms. como distancia mÍnima. Las tribunas se hallaban junto al VAB, a 50 metros adelante hay un lago que limita el paso y para el lanzamiento allí aguardábamos. Aunque mínimo, esos 50 metros nos parecía estar aún más cerca del vehículo lunar. Después comprendimos que las tribunas eran el mejor lugar por muchas razones. Una de ellas era que hacían de pantalla contra el Sol fuerte del verano. El Dr. Wherner von Braun junto a otros científicos estaba en el Centro de Control junto al VAB. Frente al sofisticado instrumental controlaban el lanzamiento. Inmediatamente después él y su equipo volaron hacia Houton, Texas, donde está situado el Centro de Control de Vuelos Tripulados de la NASA.

Horas antes del lanzamiento se advierte en torno al cohete una nubecilla blanca que lo envuelve. Son los vapores de oxígeno líquido a 180 grados bajo cero, que pugnan por volver a su estado gaseoso. Todo estaba preparado. Eran las 09:00 de la mañana. El equipo fotográfico nuestro constaba de una filmadora de 16mm. marca Bolex; 3 cámaras de 35mm. Leika; Praktica y Voitglander, todas cargadas con película para diapositivas color.

Un gran reloj digital marcaba el paso de la cuenta maestra regresiva. Faltando 3 minutos, un silencio total envolvió al ambiente, hasta entonces ocupado por miles de voces...Los últimos 60 segundos parecían irreales. Creo que a todos nos asaltó el mismo pensamiento..."y si fallara el disparo...o sucediera una explosión general del gran vector..."

Cuando la cuenta regresiva llegó al segundo 8 y descendiendo, el gran proyectil se puso en funcionamiento con el encendido de un verdadero ramillete de los 5 cohetes principales de la primera etapa. Cuando llegó el momento CERO, debieron trasncurrir aún 3 segundos más (-3"), entonces las amarras metálicas que sostenían al Apolo-Saturno lo dejaron libre...En el momento de la salida la primera etapa consumía 14 toneladas de combustible por segundo...!
Asciende ahora la nave Apolo sobre el cohete Saturno con los 3 astronautas abordo. Un minuto después del lanzamiento, el blanco cohete es apenas un puntito en el cielo del Cabo. El lanzamiento se produjo a las 09:32 (hora Este). Sobre la plataforma lanzadora de cemento quedaba la torre de servicio, aún envuelta en una humadera gris de la combustión. A 500 m. de allí estaba otra torre de servicio que había sido retirada, para su resguardo de la intensa temperatura que emanaba de los gases incandescentes, en el momento del disparo. Esta torre es una verdadera obra de ingeniería con una altura de 122 m.

Al cumplir la tercera órbita alrededor de la Tierra, una nueva cuenta maestra puso en funcionamiento a la 3ra. etapa del Saturno 5. Hasta entonces el Apolo viajaba a 8 kms/seg. de velocidad y esta 3ra. etapa le imprimió una velocidad de 11.2 kms/seg., que es la velocidad de escape. dirigiendo a la nave hacia una trayectoria lunar. Comenzaba así el verdadero viaje a la Luna.

Durante el vuelo libre de 3 días, nuestra misión en el Centro Espacial fué recabar la mayor cantidad de informes sobre temas espaciales. En el Centro de Control en Texas, se seguía la travesía paso a paso. Pudimos ver por TV, cómo los médicos de los astronautas controlaban las funciones vitales de los 3 hombres en el espacio y hasta vimos un cardiograma de Armstrong por las pantallas.

Describir las visitas realizadas a las casamatas de control, a los museos espaciales y laboratorios de la NASA, sería una prolongada tarea. Por ejemplo, estuvimos en el interior del laboratorio de pruebas en donde en Enero de 1967 murieron los astronautas White; Grisson y Chaffee, en un vuelo simulado dentro del Módulo de Mando del Apolo 1. Existe un Observatorio con un telescopio de gran ángulo, capaz de seguir la trayectoria de un cohete hasta el límite superior de la trayectoria.

Llegada a la Luna

Llegó finalmente el día esperado: 20 de Julio. Los astronautas Armstrong y Aldrin, pasaron al Módulo Lunar, quedando Collins en el Módulo de Mando. Se inició un descenso en un ángulo pronunciado, hacia la Luna. Mientras tanto Collins, sólo frente al Universo cuando volaba sobre el lado oculto de la Luna (las comunicaciones radiales se interrumpían) , giraba en torno de esta en una órbita de aparcamiento a 100 kms. sobre la superficie.
Mis compañeros del CODE y yo estabamos en la Sala Principal del Control de Vuelo contigua al VAB. Através de la TV nos hacíamos eco del momento de tensión que cundía entre los responsables de la misión.

La quietud y el silencio fueron totales cuando Armstrong dijo hallarse a 40 m. sobre el suelo lunar. Buscó el mejor sitio, para luego decidirse a descender en un punto relativamente "liso". Minutos después anunció: "Aquí, la Base de la Tranquilidad...el Aguila ha alunizado..."
Allí estaban...300 años de ciencia les habían abierto el camino a las estrellas. En Cabo Kennedy las sirenas sonaron largo tiempo. El momento no se puede descriir con palabras. Nunca olvidaré los rostros de los padres de los astronautas. Por TV se los veía, al igual que a las esposas e hijos de los intrépidos "lunautas". En ese momento recuerdo que observé a lo lejos la plataforma de lanzamiento...todo había comenzado allí, a 5 kms...El momento me pareció irreal por un instante...

El resto de la aventura del Apolo 11 es por todos conocida, por lo que no abundaré en detalles. Eso sí, el Mundo no volverá a ser como antes. En el horizonte una nueva Era comenzaba. La Era de la exploración del Sistema Solar por el Hombre.

El 22 de Julio, cuando los astronautas iniciaban el regreso a su planeta natal, nosotros también salíamos de Cabo Kennedy. Emoción y nostalgia envolvían nuestras mentes mientras nos deslizábamos por la autopista A.1 A. observando las ya lejanas torres. El último en desaparecer de nuestra vista fué el VAB. Cabo Kennedy quedaba atrás...pero regresábamos con un hermoso material y el recuerdo imborrable de los días vividos en aquel lugar.

Epílogo

Como epílogo a este sintetizado relato, tengo que decir que una semana después de llegar a mi Santa Fe, una encomienda me fué entregada. Tenía el famoso emblema de la NASA. Al abrir la caja hallé un hermoso Globo Lunar de 35 cm. de diámetro, con los accidentes lunares en relieve. Era un obsequio del mismísimo Wherner von Braun, tal como lo había prometido. Este Globo Lunar es un verdadero símbolo que se exhibe en una vitrina en la "Expoespacio" del Observatorio del CODE junto a numerosas maquetas de naves espaciales y módulos lunares.
No he dejado de pensar en volver algún día nuevamente al Centro Espacial JFK, pero desde aquel inolvidable mes de Julio de 1969, recuerdo aquella aventura como si hubiera ocurrido ayer...y desde entonces he recorrido miles de kms. relatando en lo que ya han superado las 1000 charlas con diapositivas...cada hora transcurrida en las soleadas arenas de Cabo Kennedy en donde..."yo estuve allí cuando partió el Apolo 11 rumbo a la Luna..."

Un billete de 50 pesos argentinos de aquella época autografiado

a Angel Meynet por el Dr. Werner Von Braun.

En la foto inferior Angel Meynet posa frente al Apolo 11-Saturno 5

en la plataforma de lanzamiento, 2 días antes de la salida hacia

la Luna en la histórica misión.

"Yo estuve allí cuando partió el Apolo 11..."

Por Angel Meynet Miembro Fundador y Presidente del CODE


Introducción


Si algunos de los lectores de este relato fué testigo de la épica hazaña del 20 de Julio de 1969, al igual que yo, estará recordando y viviendo aquellos momentos inolvidables e imborrables en nuestra memoria. Para quiénes no han tenido esa oportunidad, va especialmente este relato, invitándolos a acompañarme al mismo escenario de los acontecimientos.


Hace cerca de 5 décadas Cabo Cañaveral era un triángulo de unas 7000 desoladas hectáreas vírgenes, dueño de una magnífica y exuberante vegetación. En una maraña fantástica compuesta de palmeras, palmitos, helechos, mirtos, tomillos y casuarinas, se agitaba una fauna donde pululaban los caimanes y ofidios, además de una infinita variedad de aves e insectos. El Cabo está ubicado en la mitad de las costa atlántica de la Florida, y dista unos 350 kms. al norte de Miami.
Enclavado en el Distrito Brevard, sin acceso pavimentado en los años de la década de los 50, para llegar al lugar había que viajar por una antigua, angosta y casi pantanosa ruta, convertida hoy en una hermosa autopista de varios carriles. Los pantanos, las ciénagas y la escasez de agua potable, eran otras de las características de la región.
En épocas de grandes lluvias algunos cazadores de superficie se aventuraban hasta el Cabo, buscando la variada caza y pesca. Viejos almacenes alumbrados con pálidas lámparas alimentadas a combustible, expedían algunas bebidas y camarones del Cabo. Ninguno de los pobladores habría de imaginar ni remotamente, que pocos años más tarde todo aquello se convirtiría en un Puerto Espacial...
Un día de 1950, una Comisión altamente especializada llegó al lugar. Integrada por militares y civiles, probó el agua de la región, se internó en la espesura por tramos impenetrables, y visitó la antigua Base Aérea Patrick, abandonada y descascarada, donde un par de aviones estaban amarrados a caídos postes, invadidos por la maleza. Vegetación, alimañas y tortugas gigantes, eran los únicos testigos de todo aquello.
La misión científica consideraba convertir el agreste Cabo, en el campo de lanzamiento de proyectiles más grande del mundo. En síntesis, Cabo Cañaveral se convirtió de pronto en un inmenso laboratorio con un campo de tiro de 8000 kms cuadrados de longitud. Un desfile constante de extraños aparatos, jamás vistos antes por la gente del lugar, comenzó entonces. Científicos y obreros de diversas especialidades, llegaban diariamente a Cañaveral.
La entonces adormilada comunidad de Cocoa Beach, surgió rápidamente a la luz. La gran aventura del espacio asomaba en el horizonte. Cuando en 1965 estuve en Cabo Cañaveral por primera vez para reportar el lanzamiento y vuelo de la "Gemini 6", quedé deslumbrado por aquel lugar y el mundo de la ciencia espacial, y me formulé entonces la fiel promesa de regresar cuando el Hombre se lanzara en pos de la Luna.
Apolo 11: Primer vuelo tripulado a la Luna
La noche del 8 e Julio de 1969 salí del aeropuerto internacional de Ezeiza en Buenos Aires. Por la mañana del dÍa 9 llegaba a Miami. Ocho meses antes había solicitado permiso en la NASA para reportar la misión, acompañado por 3 miembros más del CODE. Por la tarde alquilamos un flamante Ford Galaxie 69 y el día 10 muy temprano emprendimos el inolvidable viaje.
Los miembros del CODE Olimpio Chiarelli, Cornelio Ros, y Angel Meynet posan con el Ford Galaxie 69 alquilado para la visita del JFK Center.
Hermosa mañana soleada através de una ancha autopista. Pasamos por las localidades de Hollywood; Fort Lauderlade; Pompano Beach; Boca Ratón; Delray Beach; Palm Beach; Jupiter; Fort Pierce; Vero Beach, empalmando aquí con un camino que nos llevó a la antes mencionada ruta junto al Mar, la autopista A. 1 A. y de allí a Cocoa Beach. Esta última es cercana al Centro Espacial, llamado desde la muerte el Presidente Kennedy, "Centro Espacial John F. Kennedy".
En la Oficina de Protocolo de la NASA en el JFK, nos entregaron las credenciales correspondientes que aseguraban nuestra permanencia sin inconvenientes y el permiso sin restricciones para efectuar entrevistas; reportajes; tomar fotos; grabar; filmar; asistir a conferencias; etc. Al atardecer del día 10, cruzamos Río Banana através del puente, y nos dirigimos al corazón del Centro Espacial.
Allí, emergiendo del arenoso terreno, estaba el "templo" del Apolo. Es el "VAB" o Edificio de Ensamblaje Vertical (Very Assembly Building). En aquellos tiempos era el edificio más voluminoso del mundo. Sus dimensiones son 180 m. de altura por 217 m de largo, asentado sobre cimientos de concreto en base a columnas de 48 m. de profundidad. En su interior podían armarse 4 gigantescos cohetes Saturno 5 con sus respectivas naves Apolo.
El Saturno 5, de 3 etapas, con los 3 módulos de la nave espacial Apolo alcanzaban los 111 metros de altura. La nave lunar Apolo estaba compuesta del Módulo de Mando; Módulo de Servicio y Módulo Lunar. Todo este complejo de cohete y nave espacial era extraído del interior del VAB por medio de una "oruga" mecánica, cuyas dimensiones equivalen (aún se usa para los Trasbordadores) a 1/3 de un campo de fútbol. Se mueve a razón de 1 km/hora, hasta la plataforma de lanzamiento ubicada a 5 kms. de distancia desde el VAB. La gigantesca máquina se desplaza sobre un camino especial de concreto de casi 3 metros de espesor.
El día 11 en la mañana estuve en el interior del VAB. Estaban ensamblando las etapas del Apolo 12. Los módulos, a escasos metros nuestros, no se parecían a ningún vehículo volador fabricado antes por el Hombre. Pude contemplar el fantástico interior del Módulo de Mando.
Esa misma tarde nos deslizamos por el camino desde el VAB hasta la plataforma de lanzamiento. Allí se erguía blanco y esbelto el Apolo 11 - Saturno 5 "al alcance de la mano". Lo filmamos en 16mm. y lo fotografiamos desde todos los ángulos.
El 15 de julio, Olimpio Chiarelli, Miembro Fundador y Primer Presidente del CODE posa a escasos metros delante de la plataforma de lanzamiento con las dos torres que contienen al Apolo 11 - Saturno 5
La plataforma de lanzamiento es una mole de cemento sepultada a 10 m. bajo tierra, que emerge 15 sobre el suelo y aún se usa para los Trasbordadores. La "oruga" transportadora con el cohete y una torre de sostén, hacían un peso de 8000 toneladas, lo que justifica la fortaleza del camino y de la plataforma, pues esta debe soportar el embate del lanzamiento. Esa zona está rodeada de areniscas y el lanzamiento ocurre a algunas decenas de metros del Atlántico.
La mañana del día 14, fué de cielo cubierto con nubes que presagiaban lluvia. Ese día a las 11 asistí a la primera Conferencia del célebre Dr. Wherner von Braun. Más tarde me concedió una entrevista especial, durante la cual departimos sobre tareas inherentes a la misión lunar.
En plena conferencia de prensa Angel Meynet fotografía a Wherner von Braun y Kurt Debus, principales responsables de la hazaña del Apolo 11.
Hoy, a 35 años de aquella entrevista, cuando evoco ese momento, me parece estar de nuevo frente a tan grande científico espacial, toda una celebridad. Cuántas veces he leído sobre él, en especial cuando se lo asociaba a las tristemente recordadas bombas voladoras V1 y V2 de la Segunda Guerra Mundial. Pero allí estaba, y asistí a otras dos conferencias, esta vez junto a otros responsables de la misión y del Centro Espacial. Ello fué a mediamañana del día 15, el Dr. von Braun me pidió mi dirección particular, prometiéndome enviarme un recuerdo.
Wherner von Braun continúa su improvisada charla. De espaldas y a la derecha Angel Meynet acercándose al científico con un billete de 5 pesos argentinos para que éste se lo autografíe.

Angel Meynet toma esta foto a los periodistas reportando a Wherner von Braun. En el extremos izquierdo aparece de perfil su hermano Omar y al fondo, el imponente VAB.
Wherner von Braun en una improvisada charla con periodistas en el estacionamiento de su vehículo particular cerca del VAB.En primer plano a la izquierda Angel Meynet dialoga con el Dr. von Braun
El día 15 de Julio era el último día del Apolo 11-Saturno 5 sobre la Tierra. Lo visitamos por última vez a la tarde, pues por la noche comenzaba la peligrosa tarea de colmar sus etapas con combustible. Por la noche miles de luces iluminaban al gran "pájaro blanco". como vulgarmente lo llamaban los técnicos.
Febrilmente cientos de técnicos y operarios se agitaban junto al cohete realizando constantes chequeos. Una tormenta a la media noche, nos llenó de desaliento, pues podía posponerse la prueba. Felizmente en el Cabo las tormentas, aunque suelen ser violentas, son efímeras en la mayoría de los casos. Cabe señalar que mis acompañantes vivían de sorpresa en sorpresa por cuanto se mostraba a cada paso. En realidad yo era un "veterano" entre ellos, debido a mi anterior visita de hacía 4 años.
Un hecho importantísimo y favorable ocurrió cuando en la Oficina Protocolar nos fueron entregadas las credenciales. Al oirnos hablar en momentos en que pasaba a nuestro lado, un científico de la NASA me preguntó en español...¿De donde eres...? De Argentina, le respondí. Al momento se presentó diciéndome que era cubano de orígen y que si necesitaba de él algo en que pudiera ser útil. Le dije que buscábamos un hotel, pues el más cercano disponible estaba a unos 100 kms. de distancia...Entonces, como si desde siempre fuéramos amigos, nos ofreció su casa. Carlos Díaz era su nombre. La buena suerte quiso que Carlos se convirtiera en el eslabón através del cual llegué a conocer tantos pormenores de la misión.
Luego de la entrevista brindada por el Dr. von Braun, Angel Meynet posa en el sitio exclusivo de estacionamiento del auto del científico.

El lanzamiento
Cuando Carlos se despidió de nosotros el día 14, ya que hasta después del lanzamiento estaría en el Centro de Control del Lanzamiento que se halla contiguo al VAB, nos entregó una carta de presentación para estar, entre otras cosas, junto a la misma puerta donde a las 06:00 de la mañana del día 16, saldrían los astronautas camino al vehículo lanzador. Allí nos apostamos junto a un reducido grupo de personas de la NASA. A las 06:15 pasaron frente a nosotros a escasos 2 metros y ataviados con sus trajes espaciales, Neil Armstrong; Michael Collins y Edwin Aldrin.
Neil Armstrong, Michael Collins, y Edwin Aldrin son fotografiados por Angel Meynet cuando pasan a pocos metros rumbo al vehículo que los llevará hacia la torre de lanzamiento. Son las 06:15 AM del 16 de julio de 1969
Los astronautas nos saludaron con las manos en alto antes de subir al móvil que los trasladaría a 5 kms. de allí, dónde el Apolo 11 montado sobre el cohete Saturno 5 los esperaban. El cielo estaba tachonado de estrellas. La "W" de Casiopea estaba allí, invisible desde nuestras latitudes argentinas, la estrella Polar y las circunspolares del norte, eran objetos "nuevos" para nosotros... Amanecía en Cabo Kennedy. La mañana se presentaba calurosa. Por las arenosas playas se advertía una movilidad constante. Fuera del Centro Espacial, entre este y Cocoa Beach, había unos 15 kms. de casas rodantes; carpas y observadores apostados algunos de ellos varios días antes. Una tarde en Cocoa, un canadiense me preguntó como hacía para entrar al campo de tiro y poder estar tan cerca del punto de lanzamiento. Quizás el buen hombre no sabía que mis trámites habían empezado un año antes...y desde Argentina.
Ubicados en tribunas emplazadas para tal fin, gente de todo el Mundo se hallaba allí. El lanzamiento se podía observar desde 5 kms. como distancia mÍnima. Las tribunas se hallaban junto al VAB, a 50 metros adelante hay un lago que limita el paso y para el lanzamiento allí aguardábamos. Aunque mínimo, esos 50 metros nos parecía estar aún más cerca del vehículo lunar. Después comprendimos que las tribunas eran el mejor lugar por muchas razones. Una de ellas era que hacían de pantalla contra el Sol fuerte del verano. El Dr. Wherner von Braun junto a otros científicos estaba en el Centro de Control junto al VAB. Frente al sofisticado instrumental controlaban el lanzamiento. Inmediatamente después él y su equipo volaron hacia Houton, Texas, donde está situado el Centro de Control de Vuelos Tripulados de la NASA.
Horas antes del lanzamiento se advierte en torno al cohete una nubecilla blanca que lo envuelve. Son los vapores de oxígeno líquido a 180 grados bajo cero, que pugnan por volver a su estado gaseoso. Todo estaba preparado. Eran las 09:00 de la mañana. El equipo fotográfico nuestro constaba de una filmadora de 16mm. marca Bolex; 3 cámaras de 35mm. Leika; Praktica y Voitglander, todas cargadas con película para diapositivas color.
Un gran reloj digital marcaba el paso de la cuenta maestra regresiva. Faltando 3 minutos, un silencio total envolvió al ambiente, hasta entonces ocupado por miles de voces...Los últimos 60 segundos parecían irreales. Creo que a todos nos asaltó el mismo pensamiento..."y si fallara el disparo...o sucediera una explosión general del gran vector..."
Cuando la cuenta regresiva llegó al segundo 8 y descendiendo, el gran proyectil se puso en funcionamiento con el encendido de un verdadero ramillete de los 5 cohetes principales de la primera etapa. Cuando llegó el momento CERO, debieron trasncurrir aún 3 segundos más (-3"), entonces las amarras metálicas que sostenían al Apolo-Saturno lo dejaron libre...En el momento de la salida la primera etapa consumía 14 toneladas de combustible por segundo...!
Asciende ahora la nave Apolo sobre el cohete Saturno con los 3 astronautas abordo. Un minuto después del lanzamiento, el blanco cohete es apenas un puntito en el cielo del Cabo. El lanzamiento se produjo a las 09:32 (hora Este). Sobre la plataforma lanzadora de cemento quedaba la torre de servicio, aún envuelta en una humadera gris de la combustión. A 500 m. de allí estaba otra torre de servicio que había sido retirada, para su resguardo de la intensa temperatura que emanaba de los gases incandescentes, en el momento del disparo. Esta torre es una verdadera obra de ingeniería con una altura de 122 m.
Al cumplir la tercera órbita alrededor de la Tierra, una nueva cuenta maestra puso en funcionamiento a la 3ra. etapa del Saturno 5. Hasta entonces el Apolo viajaba a 8 kms/seg. de velocidad y esta 3ra. etapa le imprimió una velocidad de 11.2 kms/seg., que es la velocidad de escape. dirigiendo a la nave hacia una trayectoria lunar. Comenzaba así el verdadero viaje a la Luna.
Durante el vuelo libre de 3 días, nuestra misión en el Centro Espacial fué recabar la mayor cantidad de informes sobre temas espaciales. En el Centro de Control en Texas, se seguía la travesía paso a paso. Pudimos ver por TV, cómo los médicos de los astronautas controlaban las funciones vitales de los 3 hombres en el espacio y hasta vimos un cardiograma de Armstrong por las pantallas.
Describir las visitas realizadas a las casamatas de control, a los museos espaciales y laboratorios de la NASA, sería una prolongada tarea. Por ejemplo, estuvimos en el interior del laboratorio de pruebas en donde en Enero de 1967 murieron los astronautas White; Grisson y Chaffee, en un vuelo simulado dentro del Módulo de Mando del Apolo 1. Existe un Observatorio con un telescopio de gran ángulo, capaz de seguir la trayectoria de un cohete hasta el límite superior de la trayectoria.
Llegada a la Luna
Llegó finalmente el día esperado: 20 de Julio. Los astronautas Armstrong y Aldrin, pasaron al Módulo Lunar, quedando Collins en el Módulo de Mando. Se inició un descenso en un ángulo pronunciado, hacia la Luna. Mientras tanto Collins, sólo frente al Universo cuando volaba sobre el lado oculto de la Luna (las comunicaciones radiales se interrumpían) , giraba en torno de esta en una órbita de aparcamiento a 100 kms. sobre la superficie.
Mis compañeros del CODE y yo estabamos en la Sala Principal del Control de Vuelo contigua al VAB. Através de la TV nos hacíamos eco del momento de tensión que cundía entre los responsables de la misión.
La quietud y el silencio fueron totales cuando Armstrong dijo hallarse a 40 m. sobre el suelo lunar. Buscó el mejor sitio, para luego decidirse a descender en un punto relativamente "liso". Minutos después anunció: "Aquí, la Base de la Tranquilidad...el Aguila ha alunizado..."
Allí estaban...300 años de ciencia les habían abierto el camino a las estrellas. En Cabo Kennedy las sirenas sonaron largo tiempo. El momento no se puede descriir con palabras. Nunca olvidaré los rostros de los padres de los astronautas. Por TV se los veía, al igual que a las esposas e hijos de los intrépidos "lunautas". En ese momento recuerdo que observé a lo lejos la plataforma de lanzamiento...todo había comenzado allí, a 5 kms...El momento me pareció irreal por un instante...
El resto de la aventura del Apolo 11 es por todos conocida, por lo que no abundaré en detalles. Eso sí, el Mundo no volverá a ser como antes. En el horizonte una nueva Era comenzaba. La Era de la exploración del Sistema Solar por el Hombre.
El 22 de Julio, cuando los astronautas iniciaban el regreso a su planeta natal, nosotros también salíamos de Cabo Kennedy. Emoción y nostalgia envolvían nuestras mentes mientras nos deslizábamos por la autopista A.1 A. observando las ya lejanas torres. El último en desaparecer de nuestra vista fué el VAB. Cabo Kennedy quedaba atrás...pero regresábamos con un hermoso material y el recuerdo imborrable de los días vividos en aquel lugar.
Epílogo
Como epílogo a este sintetizado relato, tengo que decir que una semana después de llegar a mi Santa Fe, una encomienda me fué entregada. Tenía el famoso emblema de la NASA. Al abrir la caja hallé un hermoso Globo Lunar de 35 cm. de diámetro, con los accidentes lunares en relieve. Era un obsequio del mismísimo Wherner von Braun, tal como lo había prometido. Este Globo Lunar es un verdadero símbolo que se exhibe en una vitrina en la "Expoespacio" del Observatorio del CODE junto a numerosas maquetas de naves espaciales y módulos lunares.
No he dejado de pensar en volver algún día nuevamente al Centro Espacial JFK, pero desde aquel inolvidable mes de Julio de 1969, recuerdo aquella aventura como si hubiera ocurrido ayer...y desde entonces he recorrido miles de kms. relatando en lo que ya han superado las 1000 charlas con diapositivas...cada hora transcurrida en las soleadas arenas de Cabo Kennedy en donde..."yo estuve allí cuando partió el Apolo 11 rumbo a la Luna..."
De paseo por le Museo Espacial del JFK Center, Angel Meynet posa dabajo de una réplica de tamaño real del cohete Titan.

Cuando el "OVNI" es un herbicida...






Por el Prof. Jorge Coghlan


Parte de Prensa CODE – Centro Observadores del Espacio Santa Fe – Argentina 9 de Diciembre de 1999


El “misterioso” círculo aparecido en terrenos del Liceo Militar Centro (ex Distrito Militar de Santa Fe)
Con motivo de la aparición de un círculo casi perfecto de 5 metros de diámetro en un sector adyacente a la torre-tanque de agua en los fondos del Liceo Militar Centro “General Belgrano” ubicado en Avda. Freyre 2150 de nuestra Ciudad, hecho que cobró gran trascendencia periodística local y nacional, vinculándose en los relatos periodísticos con el llamado fenómeno OVNI, las autoridades militares de la Guarnición solicitaron la colaboración del Observatorio CODE, Centro Observadores del Espacio, para la determinación fehaciente de lo que provocó el misterioso círculo.


Presentado en forma inmediata en el lugar del hecho el Vicepresidente del CODE, Prof. Jorge Coghlan, con la ayuda de Oficiales del Ejército se tomaron muestras del suelo y de las gramíneas del círculo, las que fueron rápidamente entregadas para sus análisis en los Laboratorios del INTEC, Instituto del Desarrollo Tecnológico para la Industria Química, perteneciente a la Universidad Nacional del Litoral de Santa Fe.


El informe del análisis cuya metodología analítica comprendió “extracción de la muestra agua-cloroformo, identificación y cuantificación por cromatografía líquida de alta precisión con derivatización post-columna y detección por fluorescencia”, arrojó como resultado que la marca circular sobre la gramínea fue efectuada por el derrame de un herbicida muy concentrado de tipo Glifosato N (Fosfometilglicina), en un porcentaje de 84mg. Por kg. de muestra.
Cabe destacarse que este tipo de herbicida es de fácil obtención en los comercios de agro-químicos, de bajo costo y una de cuyas marcas comerciales más conocidas en Argentina es el “Round-up”. Se ignora hasta el momento quienes fueron los autores y sus intenciones en el derrame del herbicida formando una figura altamente llamativa de un círculo casi perfecto...
Nota del CODE Este Parte de Prensa fue distribuido para su publicación al Diario local El Litoral de Santa Fe y a cada conductores y periodistas de todos los programas de radio AM y FM y de TV de aire y cable para su lectura.


Días previos a la intervención del CODE, un Grupo de ovnílogos de esta ciudad liderados por un conocido locutor de radio, montaron un gran “circo” en todos los medios periodísticos locales y a 2 de los medios más importantes a nivel nacional (Crónica y TN –Todo Noticias-), todos los cuales se hicieron presentes con sus móviles y cámaras...ya que se había “dejado trascender” sobre el presunto descenso de una nave extraterrestre, la cual además de dejar su “marca” en el suelo, “se tomaron toda el agua de la cisterna que se encuentra debajo de la torre del tanque del complejo militar...hecho común en los OVNIS que dejan este tipo de marcas en el suelo, los que siempre descienden en campos en donde hay pozos, tanques o bebederos de agua y es común que los vacíen y partan tan raudamente como llegaron...”


En el marco de nuestra investigación, nos enteramos que por razones de limpieza y arreglos dicha cisterna estaba vacía desde hacía un mes...también el tanque que tiene forma de torre y es visible hasta del centro de la ciudad...


Otro detalle: el predio que ocupa el Liceo Militar Centro se encuentra rodeado de un barrio densamente poblado, a 500 metros del Microcentro de la Ciudad...saturado ya de edificios en torre en una ciudad que cuenta con más de 500 mil habitantes...pero nadie fue testigo ocular del descenso de esta “singular nave...piloteada por seres muy inteligentes (mucho más que nosotros, por supuesto), de vaya a saber de que Gran Civilización que está cumpliendo una importante misión cósmica para salvar a la humanidad de tantos males y pecados...(Al decir de los expertos en el tema).


Lo que sí quedó “demostrado es que los ETs son sedientos”...Lástima que se fueron sin probar la buena cerveza santafesina...Claro que si lo hubieran hecho, no se habrían ido jamás... dejándonos como único recuerdo una marca circular sobre el pasto...

Vistas del Observatorio CODE desde el Espacio




VISTA SATELITAL DEL OBSERVATORIO DEL CODE

Gentileza de nuestro amigo Jesús Guerrero Ordáz,

Presidente de ALDA, Asociación Larense de Astronomía de Barquisimeto, Venezuela.
Programa de imágenes Google Earth

El Observatorio CODE desde el espacio





VISTA SATELITAL DEL OBSERVATORIO DEL CODE


Gentileza de nuestro amigo Jesús Guerrero Ordáz,


Presidente de ALDA, Asociación Larense de Astronomía de Barquisimeto, Venezuela.
Programa de imágenes Google Earth

lunes, 12 de noviembre de 2007

Vista aérea de la Costanera de Santa Fe y el CODE


Imágen aérea de Santa Fe, Argentina. El círculo blanco muestra el sitio de la Costanera (Avenida Almirante Brown) en donde se encuentra ubicado el Observatorio del CODE (edificio blanco del centro de la bahía) a orillas de la extensa laguna Setúbal. A la derecha se perfila el histórico Puente Colgante inaugurado en 1923 y que representa el máximo símbolo que caracteriza a la ciudad.

Cúpulas del Observatorio CODE (Fotos: Marcelo Ruíz Arzadum-Vocal CODE)